CAMPECHE, CAMP. Unos 1,100 productores locales de leche ya no tendrán que ver cómo se les echa a perder la producción o cómo se la malbaratan a intermediarios. Con la puesta en marcha de una nueva planta pasteurizadora y cinco centros de acopio en el estado, las autoridades buscan dar un respiro directo al bolsillo del sector ganadero; “seguimos sembrando bienestar y fortaleciendo nuestra soberanía alimentaria”, así lo informó la gobernadora Layda Sansores al presentar los avances del plan agropecuario para la entidad.
La apuesta central del gobierno estatal busca transformar el panorama de las comunidades rurales mediante el llamado Plan Campeche para la Soberanía Alimentaria. Este proyecto articula esfuerzos entre la administración local y la Presidencia de la República para reactivar sectores clave que durante años se enfrentaron a la falta de infraestructura básica de procesamiento y a la dependencia de insumos externos.
En el sector lácteo, el beneficio directo busca alcanzar a más de mil familias de ganaderos. Además de la infraestructura de enfriamiento y pasteurización, la estrategia incluye el despliegue de 27 técnicos especializados enfocados en capacitar a 877 productores para mejorar la calidad e higiene de la leche, integrándolos a la cadena de distribución de Leche para el Bienestar.
IMPULSAN CON NUEVOS APOYOS
Por su parte, el sector arrocero recibe apoyo técnico y material genético mediante la entrega de semilla certificada a 301 campesinos. La intención de esta entrega es asegurar cultivos de mayor rendimiento por hectárea, reduciendo la vulnerabilidad de los agricultores frente a las plagas y las variaciones del clima regional.
El impacto del plan también se extiende al rubro de la carne, donde se contempla la integración de 6.5 mil productores. Para fortalecer el pastoreo y proteger los suelos, las autoridades distribuyeron 182 toneladas de semilla de pastos junto con 325 mil árboles forrajeros y de sombra, buscando sostener la alimentación del ganado durante las temporadas severas de sequía.
Con estas acciones, la administración estatal sostiene que respaldar a quienes trabajan la tierra es la vía para construir un mejor futuro en la región. El reto hacia adelante será garantizar que los insumos y los centros de acopio mantengan una operación continua que se traduzca en ingresos reales para las más de 7,900 familias beneficiadas en el campo campechano.