CAMPECHE. Con un discurso cargado de emoción, poesía política y lealtad total, la gobernadora Layda Sansores San Román recibió a la presidenta Claudia Sheinbaum en el marco de la presentación del Segundo Informe de Gobierno y convirtió una frase de la mandataria en el nuevo mantra de la transformación.
Ante un presídium que incluía a las secretarias de Bienestar, Energía, Trabajo y Educación, así como a la directora de la CFE, Sansores abrió con palabras en lengua maya y no escatimó elogios: llamó a Sheinbaum “mujer bonita, mujer presidenta caminante” y la describió recorriendo “caminos, veredas, selvas, ríos y montañas” para estar cerca del “latido del corazón de su pueblo”.
El momento cumbre llegó cuando la gobernadora destacó la frase que, según dijo, “nos caló bien fuerte” y se volvió “tema de inspiración” para su equipo:
“El amor hay que convertirlo en políticas públicas, y las políticas públicas en derechos, y los derechos en justicia social”.
Sansores no se detuvo ahí. Con su estilo característico, elevó la idea a consignas de combate: “¡Pues de hoy en adelante que se presupueste el amor! Y primero, primero los pobres. Y si es así, por el bien de todos, primero los pobres… ¡pues por el bien de los pobres, primero el amor!” También rescató otra de las ideas fuerza del informe presidencial: “El maíz es raíz, es destino, es más que alimento, es bienestar para el futuro”.
La gobernadora cerró con una declaración de admiración personal y política: agradeció a Sheinbaum “todo el amor” que ha dado a Campeche, le atribuyó “un corazón de jade” y la elogió por defender a México “ante propios y extraños” con “firmeza, verticalidad y autoridad moral”.
“Por eso el pueblo te ama, te respeta, te quiere hoy y siempre y para siempre. ¡Gracias!”, concluyó entre aplausos.
Con este mensaje, Layda Sansores no solo respaldó el Segundo Informe de Gobierno: lo tradujo en una consigna que busca quedar grabada en la memoria colectiva: el amor como política de Estado y los pobres como prioridad absoluta.