CAMPECHE, CAMP. Más de 4.1 millones de hectáreas de océano en el Banco de Campeche —una extensión equivalente a casi el doble del Estado de México— quedaron bajo un nuevo esquema de regulación y supervisión ecológica, según informó la gobernadora Layda Sansores tras oficializar la instalación del Consejo Asesor del Parque Nacional Arrecifes del Golfo de México-Sur. El anuncio coloca bajo lupa ambiental a un área estratégica donde habitan 3,097 especies, buscando frenar la sobreexplotación de recursos pesqueros vitales para la región, como el pulpo rojo, el mero, el huachinango y el pargo criollo.
La urgencia de este marco normativo radica en la fragilidad del ecosistema marino del Banco de Campeche. De las miles de especies registradas en la zona, 42 se encuentran formalmente catalogadas bajo alguna categoría de riesgo por las normas ambientales, entre ellas la tortuga verde, la manta gigante, el coral negro y el delfín nariz de botella.
Adicionalmente, esta reserva marina no operará de forma aislada: al conectarse directamente con los polígonos de Arrecife Ala cranes y Bajos del Norte, conforma un corredor biológico de 5.7 millones de hectáreas, crucial para asegurar la reproducción y el flujo genético de las especies en las profundidades del Golfo.
La clave del proyecto radica en que las reglas de explotación y vigilancia no se impondrán de manera unilateral desde un escritorio, sino que incluirán la participación activa del sector pesquero y la sociedad civil. Para los trabajadores del mar, este esquema busca regular las cuotas de captura y evitar el colapso de las poblaciones marinas, garantizando la viabilidad económica de la pesca a largo plazo.
En este nuevo esquema de supervisión, la presidencia ejecutiva del Consejo fue propuesta para Renata Terrazas Tapia, directora de Oceana México, llevando como suplente a Ana María Pech Chacón, representante de la Asociación de Armadores Pesqueros.
La integración de este órgano plural busca equilibrar la conservación ambiental con las demandas productivas, permitiendo que el sector pesquero participe directamente en la construcción de los planes de manejo del parque decretado en septiembre de 2024, así como en la vigilancia contra la pesca ilegal y la atención a emergencias en la ecorregión del Banco de Campeche.