CDMX. México, el mayor exportador de aguacate del mundo, ha convertido este fruto en un símbolo de orgullo nacional. Pero detrás del llamado “oro verde” se oculta una verdad incómoda: Decenas de huertas que abastecen el mercado asiático pertenecen a dos de los narcotraficantes más sanguinarios del país.
Sus nombres: José de Jesús Méndez Vargas, “El Chango”, fundador de La Familia Michoacana; y Manuel Fernández Valencia, “La Puerca”, operador del Cártel de Sinaloa. Ambos cuentan con registro oficial y permiso de exportación a China desde 2020.
De acuerdo a reportes: “El Chango” y “La Puerca” poseen más de 50 huertas distribuidas en los municipios michoacanos de Uruapan, Tancítaro, Salvador Escalante, Tacámbaro y Ario de Rosales.
En conjunto, suman 500 hectáreas registradas ante la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (Sader) y el Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (Senasica), con autorización expresa para vender a la República Popular China desde febrero de 2020. Entre los predios destacan La Mora 1, La Mora 36 y La Mora 37, ubicados en Tancítaro, el corazón de la zona aguacatera.
Con más de 40 hectáreas cada uno, estos huertos aparecen en la lista oficial de exportación, con números de registro HUE08160830190, HUE08160839077 y HUE081- 60839078. Cada año, cientos de toneladas de aguacate salen de estas tierras con destino a los supermercados y mesas chinas.
CAPO CON PERMISO PARA EXPORTAR
El Chango Méndez fue detenido en 2011 por la extinta Policía Federal y sentenciado a 45 años por delincuencia organizada. Durante su interrogatorio, confesó sin tapujos: “Me dedicaba a la agricultura y también al tráfico de drogas”. Sin embargo, ni su historial criminal ni su reclusión impidieron que, en 2020, el gobierno de López Obrador le otorgara el estatus de exportador legal. A principios de 2025, Méndez Vargas fue extraditado a Estados Unidos, donde enfrenta cargos por tráfico de cocaína y metanfetaminas. Pero su negocio de aguacates sigue en pie, operado por testaferros y socios, con la bendición de las autoridades mexicanas.
LAVADO VERDE
No es un caso aislado. Autoridades federales han documentado que los cárteles de Michoacán, desde La Familia Michoacana hasta Los Caballeros Templarios y el Cártel de Sinaloa, invirtieron sus ganancias del narcotráfico en la compra de huertas de limón, melón, mango y, sobre todo, aguacate.