CAMPECHE, CAMP. El zumbido del campo tiene una nueva oportunidad. Tras la alarma encendida por el histórico caso en la comunidad de Suc-Tuc en Hopelchén —evento que desencadenó esta crisis— y respaldados por una orden judicial que puso el tema en la agenda prioritaria, las autoridades ambientales, la ciencia y los productores decidieron no quedarse de brazos cruzados para proteger a las abejas.
Para dar respuestas claras, la secretaria de Medio Ambiente, Jocelyn Durán Murrieta, anunció la instalación formal del Comité de Atención a la Mortandad de Abejas, coordinado por la Semavix y con la participación de la Secretaría de Desarrollo Agropecuario (SDA), la Dirección de Medio Ambiente, el Instituto Tecnológico de China, ONGs y los propios productores. Este equipo ya trabaja en tres mesas especializadas, diagnóstico, prevención, y respuesta y recuperación.
A la par, se impulsa el protocolo técnico diseñado por El Colegio de la Frontera Sur (Ecosur), institución que realizó los primeros peritajes en SUTU. La idea es sencilla pero vital: tener un diagnóstico científico e institucional impecable ante cualquier eventualidad.