CAMPECHE, CAMP. Evitar a toda costa un golpe de calor que pueda resultar fatal, esa es la consigna urgente que las autoridades de salud lanzaron a la población. Con el termómetro a punto de rozar los 50 grados de sensación térmica por una combinación de calor extremo y polvo del Sahara, el llamado a no bajar la guardia se ha vuelto crítico.
Aunque el Servicio Meteorológico contempla lluvias por la onda tropical número 19, el riesgo de sufrir un choque térmico sigue siendo alarmante, por lo que se exige a la ciudadanía adoptar medidas de supervivencia de forma inmediata. La alerta no es menor hasta ahora en lo que va del 2026, al menos tres personas han sido atendidas por deshidratación, tres por golpes de calor y dos más con quemaduras graves en la piel debido a la exposición solar directa.
Estas cifras, que representan el 2.4 por ciento de los casos a nivel nacional, demuestran que el cuerpo humano está llegando a su límite y que las acciones preventivas ya no son opcionales, sino vitales. Para frenar el incremento de pacientes en las salas de urgencias, los especialistas insisten en una regla de oro, regular la temperatura corporal activamente.
La instrucción principal es beber agua de forma constante, incluso antes de sentir sed, ya que esta es la única garantía para mantener el organismo hidratado. Asimismo, se pide proteger con prioridad a los sectores más vulnerables de las familias, niños menores de edad, mujeres embarazadas y adultos mayores.
El escudo contra el clima extremo depende del comportamiento diario. El llamado es contundente, portar ropa ligera, protegerse con sombrillas, gorras o sombreros, y refugiarse en lugares frescos durante las horas pico de radiación.
Los médicos advierten firmemente evitar las bebidas azucaradas, ya que lejos de mitigar la sed, aceleran la pérdida de líquidos. Modificar estos hábitos es la única barrera real para reducir al mínimo los golpes de calor, la deshidratación y la fatiga extrema en los días más críticos que están por venir.

