CAMPECHE, CAMP. Un adolescente de 14 años, lejos de su familia por primera vez, lidiando con la presión del alto rendimiento y con la mente puesta en las crisis económicas o problemas que dejó en casa. Esa es la radiografía del riesgo de deserción en el Bachillerato Tecnológico de Educación y Promoción Deportiva (BTED). Sin embargo, la institución decidió que para frenar la deserción escolar se activó un ejército de contención socioemocional para ir a rescatar a quienes el sistema da por perdidos.
Adriana Villanueva Santos, subdirectora académica del BTED, señaló que bajo la estrategia nacional “La Escuela Te Extraña”, el plantel logró arrebatarle al menos 6 alumnos a la estadística del olvido durante el último ciclo escolar. No fue solo una reinscripción; fue el resultado de un protocolo de rescate donde psicólogos, psicopedagogos y trabajadores sociales actuaron como la última línea de defensa para garantizar que los jóvenes no trunquen su futuro por un colapso emocional o familiar.
Reconoció que, muchas veces la deserción en el nivel medio superior rara vez ocurre por falta de interés; casi siempre es un grito de auxilio. Por ello, apuntó directamente al factor emocional que golpea a los alumnos residentes, quienes ingresan siendo casi niños. “Son estudiantes muy arraigados a las costumbres familiares que les cuesta este proceso de adaptación.