¡Por fin! Después de 96 años de frustraciones, decepciones y corazones rotos, la Selección Mexicana consiguió lo que tanto anhelaba: Ganar un partido inaugural de Copa del Mundo. Y lo hizo en casa, ante su gente, en el majestuoso Estadio Ciudad de México, con un contundente 2-0 ante Sudáfrica que retumbó en cada rincón del coloso de Coapa.
Goles de Julián Quiñones al minuto 8 y Raúl Jiménez al 66′ desataron el éxtasis de 87 mil almas que corearon “¡México, México, México!” y “Cielito Lindo” como nunca antes. Sin un solo grito homofóbico que empañara la fiesta. Solo pura pasión, orgullo y esperanza renovada.
El técnico Javier Aguirre no experimentó. Sacó su once de confianza y desde el silbatazo inicial del árbitro brasileño Wilton Pereira Sampaio, el Tri salió a comerse el partido. Presión alta, intensidad y hambre de gloria.
Apenas al minuto 4, la dupla letal Raúl Jiménez y Brian Gutiérrez ya generaba peligro. Trazo diagonal del jugador de Chivas, fusilazo de zurda del Lobo de Wolverhampton… y el portero Ronwen Williams la mandó a corner. Pero México no tardaría en golpear.
MINUTO 8. EL MOMENTO QUE MÉXICO ESPERABA DESDE 1930.
Error garrafal del portero Williams al despejar hacia Sphephelo Sithole. Erick Lira acechó como lobo, robó la pelota y sirvió en bandeja a Julián Quiñones. El delantero del Al-Qadisiyah, ese “colombiano naturalizado” tan criticado, no perdonó: trallazo rasante entre las piernas del arquero. ¡Goooool! El estadio Azteca explotó. Lágrimas, abrazos, banderas ondeando. La maldición se rompía por fin.
Con el 1-0, Sudáfrica se derrumbó. El técnico Hugo Broos, que apostaba por no ser goleado, vio cómo su plan se hacía pedazos. México dominó a placer.
Entre el 41′ y 42′, el Tri puso a parir al meta sudafricano. Jiménez remató de cabeza, Williams sacó con las uñas. Inmediatamente después, Quiñones estrelló un remate en el palo. Brian Gutiérrez tuvo otra clarísima antes del descanso, pero dudó y la mandó fuera.
En el complemento, México siguió asfixiando. Al 49′, Gutiérrez fue derribado fuera del área y Sithole vio la roja directa. Sudáfrica se quedó con diez.
LLEGÓ LA SENTENCIA. MINUTO 66.
Raúl Jiménez robó en medio campo, jugó a la banda con Roberto Alvarado (“El Piojo”), centro preciso al segundo palo y… ¡cabezazo picado, infalible, majestuoso! ¡2-0! El estadio se vino abajo. Festejo épico de Jiménez, que corrió a celebrar con todo el banquillo. La fiesta ya era completa.
Sudáfrica terminó con nueve tras la roja directa a Themba Zwane al 84′ por codazo a Alvarado. México también se quedó con diez por una expulsión rigorista a César Montes al 89′, pero el partido ya estaba liquidado.
BALANCE HISTÓRICO QUE SABE A GLORIA:
Tras este triunfo, México suma 61 partidos en Copas del Mundo: 18 victorias, 15 empates y 28 derrotas. Pero lo más importante: por primera vez en la historia, ganó un duelo inaugural. Quiñones se convirtió en el tercer mexicano en anotar el primer gol de un para el Tri (junto a Juan Carreño en 1930 y Rafa Márquez en 2010).
Aguirre, en su tercer debut ista, encaminó al equipo con autoridad. El “Vasco” demostró que esta Selección quiere más que solo participar. Quiere trascender.
Ahora viene Corea del Sur el 18 de junio en Guadalajara. Pero hoy, quedará marcado para siempre: el día en que México rompió la maldición, celebró en casa y empezó a soñar en grande.