Senegal tiene razones de sobra para confiar en una actuación consagratoria que lo deposite, como mínimo, en los octavos de final de la Copa del Mundo.El seleccionado africano presume de una de las plantillas más completas de su historia, con figuras afianzadas en la Premier League, la Bundesliga y la Ligue 1.
El grupo combina a la perfección la frescura de nuevos talentos con la jerarquía y experiencia de Sadio Mané, un delantero que supo sentarse en la mesa de los mejores del planeta y lidera el ataque nacional.
IDENTIDAD E INTENSIDAD
Fiel a su rica herencia futbolística, el conjunto senegalés destaca por un despliegue de gran potencia física y transiciones supersónicas entre defensa y ataque. Esta agresividad en la recuperación está diseñada para abastecer de inmediato el fenomenal talento que poseen de mitad de cancha hacia adelante, con Moussa Niakhaté comandando la zaga y Pape Matar Sarr en la medular.
POLÉMICA CONTINENTAL
La preparación del equipo llega precedida por una enorme tensión administrativa tras coronarse campeones de la Copa África en la cancha ante Marruecos, título que luego les fue retirado en los escritorios. En 2026, los Leones defenderán además un honor único: ser la única selección de su continente que registra más victorias que derrotas en la historia de los Mundiales.