CAMPECHE, CAMP. El verdadero enemigo de la seguridad urbana en Campeche no es solo el calor extremo, sino la irresponsabilidad de campechanos. En lo que va de la actual temporada de sequía, el estado acumula un alarmante registro de 1,068 conatos y siniestros, de los cuales más de 630 han ocurrido en la capital.
Esto a causa de quemas clandestinas, acumulación de basura y el famoso “efecto lupa”. Anuar Dager Granja, titular de Protección Civil, señaló que la entidad concentra un brutal 58.99 por ciento de toda la crisis de fuego del estado, convirtiendo a las colonias en un auténtico polvorín, debido a que la gran mayoría de los desechos son botellas rotas, vidrios de puertas y ventanas, así como plásticos que, por las altas temperaturas pueden detonar incendios en cuestión de minutos. Por otra parte, está la gente que acude a quemar sus desechos.
De igual forma, señaló que Carmen tiene el segundo lugar con más puntos de calor al contar con 26, y registrar más de 200 incendios urbanos, dejando atrás las alertas de focos rojos también en Escárcega, Calkiní y Champotón. La proliferación de incendios en zonas residenciales y comerciales ha colapsado las jornadas del Cuerpo de Bomberos local, quienes se ven obligados a combatir hasta tres siniestros simultáneos en menos de 24 horas en terrenos baldíos abandonados.