Marruecos ya no se conforma con participaciones dignas; tras su gesta en Qatar 2022, el umbral mínimo para el país son los cuartos de final.
Con una mentalidad ganadora reforzada por su reciente y polémico título en la Copa África, la selección marroquí se presenta como la gran esperanza del continente para alcanzar la gloria máxima.
Su dominio regional quedó claro en unas eliminatorias perfectas, donde ganaron sus ocho encuentros y aseguraron el boleto dos fechas antes del final.
GRAN CAMADA
El equipo destaca por una evolución táctica inusual en el fútbol africano, combinando el talento individual con un orden defensivo casi impenetrable.
Con figuras de élite como Brahim Díaz (Real Madrid) y Ben Seghir (Bayer Leverkusen), Marruecos maneja todas las facetas del juego, sintiéndose cómodo tanto en la posesión como en el repliegue bajo su esquema 4-1-4-1.
AFRICANOS SUPREMOS
La historia mundialista de los Leones es rica, desde ser los primeros africanos en liderar un grupo en 1986 hasta su histórica semifinal en la última cita.
Un factor clave en su éxito es el excelente aprovechamiento de la diáspora, integrando a jugadores nacidos en Europa que eligen representar con orgullo sus raíces.
En 2026, Marruecos jugará su séptimo Mundial con la convicción de que el techo del fútbol africano aún no se ha alcanzado, y luego de torneos internacionales dentro de su continente donde ha destacado como el equipo a vencer dentro de África por sus grandes figuras.
Marruecos no solo sueña con el campeonato mundial, sino con ser el primer país de su continente en levantar el título más importante del deporte del “balompié”.