CAMPECHE, CAMP. Las lanchas en el muelle del 7 de Agosto no se mueven. Están amarradas, pesadas, como el ánimo de los más de 500 pescadores que hoy miran al mar con desesperación y al cielo con impotencia. Salir a pescar hoy en Campeche es una apuesta perdida, el avituallamiento es caro, la gasolina no perdona y las redes regresan prácticamente vacías.
La producción se ha desplomado un brutal 80%, dejando capturas de apenas 20 kilos por jornada. En el peor mes del año para el sector, la única tabla de salvación era un apoyo estatal el cual ha tenido un poco de atraso, pero esperan que pronto esto resuelva por parte de las autoridades del Instituto de Pesca (Impesca), así lo informó Víctor Dzul, líder la palaba B en el muelle.
Esta estrepitosa en la producción significa que, en un escenario normal, cada lancha lograba capturar un promedio de 100 kilos de producto por jornada. Tomando como base un precio promedio estimado de 50 pesos por kilo de pescado en el litoral campechano, una embarcación pasó de generar un ingreso bruto de 5 mil por salida, a sobrevivir con apenas mil pesos actuales.
DEPREDACIÓN Y
ALTAS TEMPERATURAS
Por otra parte, el titular del Instituto de Pesca de Campeche, Edward Ceballos, confirmó que los volúmenes de pesca en el estado están registrando una disminución significativa debido a la escasez de productos marinos, fenómeno causado principalmente por la depredación de especies.
El líder pesquero afirmó que, esto también se debe a un fenómeno cíclico bien conocido en el litoral campechano, pues el mes de mayo representa el pico de la temporada natural de escasez. El calor extremo eleva las temperaturas en el golfo, obligando a especies como el pulpo y varios tipos de escama a migrar a aguas más profundas y templadas.
Esto dificulta que hombres del mar puedan hacer un viaje largo en altamar por los costos de combustible. Una parálisis económica y alimentaria golpea a las familias que viven del mar. La alarmante escasez de especies que mantiene la producción un 80% abajo en comparación con el año pasado obligó a los pescadores a parar sus lanchas, ya que el costo de salir a buscar el producto es mayor que la ganancia de los kilos que logran capturar.
La afectación no es aislada, el gremio de comunidades vecinas como San Román, Camino Real y Lerma se encuentra exactamente en la misma situación de vulnerabilidad.
Ante la falta de producto en el mar, el líder señaló que otra cosa que les preocupa es el cambio en las reglas de operación, que ahora prohíbe el pago en efectivo para migrar a transferencias bancarias se convirtió en un cuello de botella. Los pescadores acusan que las tarjetas han causado más trabas.
Sin dinero para comer ni para salir a trabajar, el sector pesquero campechano se encuentra en un alarmante estado de asfixia económica.