CDMX. En un logro sin precedentes para el campo mexicano, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo encabezó la firma de un amplio acuerdo de ordenamiento del mercado del maíz que asegura un precio justo para los productores del grano, principal alimento del país.
Tras meses de intensas negociaciones, la mandataria logró sentar en una misma mesa a pequeños y medianos productores, proveedores de insumos (semillas, fertilizantes y plaguicidas), compradores industriales, nixtamaleros y gobiernos estatales para resolver una crisis que amenazaba con dejar en la ruina a miles de familias del campo.
“Hoy estamos garantizando el precio justo gracias a todas y todos ustedes”, enfatizó la presidenta durante el evento. El problema era grave: Tras dos años de sequía y precios internacionales bajos, producir una tonelada de maíz cuesta más de 6 mil pesos, mientras que se vendía en alrededor de 5 mil 200 pesos.
Muchos productores estaban endeudados y el riesgo de abandono de tierras era latente. Además, las bodegas de los compradores estaban llenas de maíz importado más barato.
Ante esta emergencia, el gobierno federal destinó cerca de 5 mil millones de pesos, complementados con aportaciones de gobiernos estatales y los propios compradores, para vaciar inventarios y permitir la comercialización de la nueva cosecha, particularmente la de Sinaloa.
La jefa del Ejecutivo destacó que se trata de un acuerdo voluntario, donde nadie fue obligado a participar: “Todo el mundo dijo: vamos por México, vamos por la producción de maíz, vamos a garantizar la soberanía alimentaria”.
Este programa se suma al esfuerzo paralelo que ya se realiza con el maíz nativo a través de “El Maíz es la Raíz”, coordinado por Columba y María Luisa Albores, que busca fortalecer a los pequeños productores de autoconsumo con precios de garantía y valor agregado.
“Es realmente un acuerdo muy bueno y es un acuerdo voluntario, a nadie se le obligó aquí a estar en esta mesa, sino todo mundo dijo: vamos por México, vamos por la producción de maíz, vamos a garantizar la soberanía alimentaria, vamos a garantizar la autosuficiencia, vamos a garantizar que los productores vivan bien, vamos a garantizar que quienes utilizan el maíz para otros productos puedan tener la garantía de un buen producto.
“Entonces, realmente es una muy buena historia la que el día de hoy estamos contando, en pocas palabras participan los que venden insumos, los que compran el maíz, los productores de maíz y un esquema diseñado por la Secretaría de Hacienda que nos permite tener cierta seguridad.