MÉXICO.– El espectro del ébola, uno de los virus más letales conocidos por la humanidad, ha vuelto a acechar el continente africano con una velocidad que genera escalofríos internacionales.
Mientras México se prepara para recibir a miles de turistas extranjeros por el Mundial, la Secretaría de Salud federal activó un aviso preventivo de viaje ante un brote activo de la Enfermedad por Virus del Ébola Bundibugyo (EVE-Bundibugyo) en la República Democrática del Congo (RDC) y Uganda, declarado ya Emergencia de Salud Pública de Importancia Internacional por la Organización Mundial de la Salud (OMS).
Ruanda no esperó. En cuanto se confirmó la propagación, cerró de inmediato su frontera con la RDC, una medida drástica que refleja el temor regional ante la posible expansión de esta variante altamente contagiosa.
Se trata del brote número 18 registrado en la zona en los últimos años, pero esta vez la velocidad de diseminación mantiene en alerta máxima a países vecinos y organismos internacionales.
Hasta el momento, las cifras son alarmantes: ocho casos confirmados por laboratorio, más de 246 sospechosos y alrededor de 80-90 muertes sospechosas solo en la provincia de Ituri, en el noreste de la RDC. En Uganda se reportaron dos casos confirmados importados (uno mortal) en Kampala, entre personas que viajaron desde la zona afectada. La OMS advierte que el brote podría ser “mucho más grande” de lo detectado, con riesgos significativos de propagación local y regional.
El Ébola Bundibugyo comienza con síntomas engañosamente comunes —fiebre alta, malestar general, vómitos y debilidad—, pero puede evolucionar en cuestión de días a hemorragias internas y externas graves, fallos multiorgánicos y la muerte.
Su tasa de letalidad es alta, y en esta ocasión no existen vacunas ni tratamientos específicos aprobados para esta cepa, lo que complica aún más el panorama.
Expertos y autoridades sanitarias globales insisten en que, por ahora, el riesgo de que se convierta en una pandemia global sigue siendo bajo. Sin embargo, la conectividad aérea internacional y la movilidad masiva que traerá el Mundial elevan la necesidad de vigilancia extrema.
MÉXICO EN SHOCK
La Secretaría de Salud mexicana, a través del Sistema Nacional de Vigilancia Epidemiológica y el CONAVE, subraya que el riesgo individual para viajeros depende del contacto directo con zonas de transmisión activa, personas enfermas o materiales contaminados.