CAMPECHE, CAMP. El tiempo de gracia se terminó y el silencio en las oficinas recaudadoras empieza a tener un precio muy alto. Aunque las calles siguen llenas de vehículos con metales viejos, la realidad detrás del volante es una bomba de tiempo, 118 mil 400 automovilistas campechanos han entrado oficialmente en la zona roja de los recargos, ignorando un trámite que ya no es solo obligatorio, sino cada vez más caro.
Al cierre de abril, Álvaro Sansores Cruz, titular del Servicio de Administración Fiscal del Estado (SEAFI) reveló que 315,600 propietarios cumplieron con el canje. Sin embargo, la cifra positiva palidece ante el tamaño del rezago. De un universo de 434,000 unidades que deberían estar al día, más del 27% del padrón circula hoy bajo la sombra de la ilegalidad administrativa y la deuda acumulada.
Muchos conductores se confiaron. La prórroga de tolerancia otorgada por la Secretaría de Protección y Seguridad Ciudadana (SPSC), que extendió el plazo hasta el 30 de abril para evitar multas de tránsito inmediatas, fue malinterpretada por miles como un “perdón” fiscal.
Sansores Cruz, titular de la dependencia, ha sido claro, el beneficio del costo original murió en marzo. Quien no pagó a tiempo, ahora se enfrenta a un recargo mensual del 2.07% que ya se está aplicando de forma automática en el sistema. Entre el 17 de abril y el cierre del mes, casi 41 mil personas corrieron a las cajas, pero el flujo se ha estancado.