CAMPECHE.– La tortuga de Carey (Eretmochelys imbricata) es una de las especies más protegidas en México. Las cifras de muertes cada año son inciertas ya que muchas mueren de forma ilegal o en alta mar, lejos de la vista de los biólogos. Las causas de mortalidad son muchas, pero la más alta es por la mano del hombre según datos de CONANP y SEMARNAT, así como PROFEPA.
El país es clave para la reproducción de tortugas marinas, en sus costas anidan 6 de las 7 especies del mundo con temporadas, en la mayoría del litoral, que van de abril a octubre (aunque en el Pacico sur pueden extenderse por las arribadas). Dentro de este mapa 7 estados concentran los volúmenes de anidación: Oaxaca, Tamaulipas, Veracruz, Campeche, Yucatán, Quintana Roo y Michoacán.
Sin embargo, las que más enfrentan amenazas, son la tortuga de Carey, blanca, laúd y casquito de Vallarta. Esta primera especie a diferencia de otras, por la pesca incidental mueren entre 400 a 1000 ejemplares cada año.
Las principales amenazas son las redes de los pescadores donde quedan atrapadas y asxiadas. La pesca furtiva entre 200 a 500 mueren pues su caparazón es usada para peines, armazones de lentes. Otras mueren golpeadas por propelas de barcos y lanchas y por último algunas pierden el horizonte al mar y al atravesar las carreteras son arrolladas