CAMPECHE, CAMP. La tortuga de Carey no solo lucha contra la marea; lucha contra motores de lanchas que desgarran su escudo, redes fantasmas que las estrangulan y una marea de plástico que no perdona. Ante esto, el Consejo Consultivo Tortugueros de Campeche ha decidido que la voluntad ya no es suficiente, ahora hace falta medicina de guerra para salvar a la especie.
Resaltó que, durante este fin de semana, la capital se convirtió en el epicentro de una movilización sin precedentes. Representantes de 10 campamentos tortugueros y una fuerza de voluntarios civiles dejaron las palas y las linternas para tomar los botiquines, participando en un taller intensivo de Primeros Auxilios a Tortugas Marinas.
Por lo que se logró unir en un solo frente de batalla a los expertos de los campamentos Isla Arena, Playa Bonita, Country Club, San Lorenzo, Seybaplaya, Chenkan, Punta Xen, La Escollera de Sabancuy, Playa Norte y la Brigada Quelonio, quienes junto a 15 voluntarios civiles, ahora forman un cuerpo médico de emergencia capaz de realizar cirugías de campo, estabilizar hembras heridas y proteger nidos con precisión técnica.
La capacitación es una respuesta directa a las escenas de horror que los voluntarios encuentran al amanecer, hembras anidadoras con cortes profundos provocados por veleros, ejemplares asfixiados por bolsas de plástico y nidos amenazados.
Desde el pasado 1 de abril, este grupo ha intensificado sus operaciones. No solo aprendieron a vendar y estabilizar a una tortuga herida, sino que perfeccionaron el manejo técnico de nidos y la vigilancia nocturna, asegurando que cada huevo depositado en la arena tenga una oportunidad real de llegar al mar.
El trabajo de estos voluntarios y grupos especializados no solo “limpia las playas”; mantiene vivo el ecosistema que sostiene al turismo y la biodiversidad de Campeche. Identificar a una tortuga herida a tiempo y saber cómo reaccionar ante un ataque de depredadores o una lesión por hélice es la diferencia entre la extinción y la supervivencia.
La temporada apenas comienza y la instrucción que tienes es que la vigilancia no descanse. Mientras campechanos hacen su vida en la zona urbana, este ejército civil seguirá patrullando, ahora con la destreza necesaria para realizar cirugías de emergencia en la arena y proteger el legado de las viajeras del mar.

