CDMX – La presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, reiteró que el Gobierno Federal no tolerará violaciones a la soberanía nacional, tras el escándalo provocado por la participación de agentes de la CIA en un operativo en la sierra de Chihuahua.
“Resguardar la soberanía nacional, que se cumpla la ley, es el compromiso del gobierno federal. Nosotros no politizamos la seguridad”, enfatizó la mandataria. La gobernadora de Chihuahua, María Eugenia Campos Galván (Maru Campos), aún no ha informado quién autorizó la entrada y participación de los agentes estadounidenses en territorio estatal.
Asimismo, el secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, le planteó directamente que se trató de una violación porque el Gobierno Federal no tenía conocimiento ni se siguieron los procedimientos establecidos en la Ley de Seguridad Nacional y la Constitución.
MARU CAMPOS EVITA SEÑALAR RESPONSABLES
La gobernadora anunció la creación inmediata de una unidad especial de investigación para esclarecer los hechos ocurridos entre el 17 y 19 de abril en la comunidad de El Pinal, municipio de Morelos, donde murieron cuatro personas —dos funcionarios de la Agencia Estatal de Investigación y dos estadounidenses— tras un accidente automovilístico al regresar de un operativo contra narcolaboratorios.
Sin embargo, fuentes del Gabinete de Seguridad señalaron que solo la Fiscalía General del Estado o la Secretaría de Seguridad estatal pudieron haber autorizado la presencia y participación de los agentes extranjeros en acciones de campo.
“Se remarcó que no es un tema político, sino jurídico”, indicaron autoridades federales, y advirtieron que los hechos podrían implicar incluso responsabilidades graves como traición a la patria.
LAMENTAN LAS MUERTES
El Gobierno Federal lamentó la muerte de las cuatro personas en el accidente ocurrido en la Sierra Tarahumara, pero fue enfático: la colaboración con extranjeros en operativos de campo no está permitida sin cumplir estrictamente con la ley mexicana.
Cualquier cooperación internacional en materia de seguridad debe limitarse al intercambio de información y apoyo técnico, y los agentes extranjeros deben estar debidamente acreditados ante la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE).
Además, se revisará el tema del edificio donde supuestamente se instalarían oficinas para los agentes estadounidenses, otro elemento que genera preocupación sobre el nivel de autonomía con que operaban en el estado.
CASO SIGUE ESCALANDO
El accidente que destapó el operativo ha generado un fuerte choque entre el Gobierno Federal y el estatal. La presidenta Sheinbaum ha exigido claridad total sobre cómo ingresaron los agentes, quién los autorizó y por qué no se informó a las instancias federales correspondientes. Mientras Maru Campos sostiene reuniones y anuncia investigaciones internas, el Gabinete de Seguridad mantiene que la soberanía nacional no se negocia y que cualquier violación a la Constitución será investigada con rigor.

