CIUDAD DEL CARMEN.- Un triunfo sobre el abandono. En un acto cargado de simbolismo, la gobernadora Layda Sansores San Román expresó su profundo agradecimiento a la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo por consolidar la recuperación de un hospital Gineco-Pedriatico que durante años fue símbolo de la desidia gubernamental.
Sansores recordó que, desde los días de campaña junto a Pablo Gutiérrez Lazarus y Juan Pedro Alcudia, el sitio era visitado como una “tragedia social”. Lo que hoy se presenta como una realidad asistencial, pasó años sumido en el olvido, funcionando únicamente como un recordatorio de las promesas incumplidas de administraciones pasadas.
El costo de la negligencia. La mandataria estatal rememoró las condiciones deplorables en las que se encontraba el proyecto original, debido a conflictos legales y falta de coordinación entre niveles de gobierno, el inmueble permaneció inaccesible mientras el equipo médico enviado para su operación se deterioraba por completo. “Todo el equipo se pudrió; no se salvó ni un baumanómetro”, lamentó la gobernadora, describiendo un escenario donde los aparatos de alta tecnología se convirtieron en chatarra entre las sombras de un edificio habitado solo por murciélagos.
Del sueño a la gestión pública. A pesar del panorama desolador que observaban tras los cristales del edificio en litigio, Sansores enfatizó que la visión de rescatar este espacio nunca fue abandonada.

