CAMPECHE, CAMP. El próximo 17 de abril, la rescatista Nery Rodríguez cumplirá 28 años, pero esta vez no espera un pastel, flores ni obsequios tradicionales. Este año, su lista de deseos tiene un destinatario distinto: los perros callejeros que enfrentan, a diario, el hambre, el veneno y las ruedas de los autos.
Su objetivo es ambicioso pero alcanzable, conseguir 98 “padrinos” que aporten 125 pesos cada uno para financiar una jornada masiva de esterilizaciones.
“Yo ya cuido perros rescatados, pero el problema es enorme”, confiesa Nery, quien ha dedicado años a esta causa. Para ella, la esterilización no es solo una cirugía; es una herramienta de salud pública y un acto de humanidad para romper el ciclo de miseria en el que viven miles de animales sin nombre.
La meta es clara, recaudar 12,250 pesos. Con esta suma, ella busca realizar al menos 28 cirugías, una cifra que, aunque parece pequeña frente a la magnitud del problema, representa un freno directo a la sobrepoblación que condena a generaciones de animales a nacer en el asfalto.

