CAMPECHE, CAMP. La denuncia ya no les basta, pues un grupo de jóvenes campechanas decidió que la violencia política de género dejará de ser solo tema de conversatorios para convertirse en reglas concretas. Esto para construir un decálogo que obligue a partidos e instituciones a prevenir, sancionar y erradicar estas prácticas.
Desde la Sala Justo Sierra Méndez de la Universidad Autónoma de Campeche (UAC), voces como la de Ingrid Velázquez Llanes, acompañada de activistas como Dariana Hernández, Azalea Cabrera y Susana Rosas, dejaron claro que estos espacios no son concesiones simbólicas, sino el punto de partida para incidir en la vida pública del estado.
A partir de este mes se realizarán cuatro mesas deliberativas que no se limitarán a reflexionar, sino que buscarán redactar acciones específicas para frenar la violencia política contra las mujeres.
La meta es que el documento resultante tenga efectos prácticos en la actuación de partidos, autoridades electorales e instituciones públicas.
“El ciberactivismo ya no es suficiente”, coincidieron durante el encuentro. Las redes sociales han servido para visibilizar el acoso, pero la apuesta ahora es ocupar los espacios donde se toman decisiones y se definen presupuestos.

