CAMPECHE, CAMP. El timbre de entrada en las escuelas de Campeche ya no será solo el anuncio de una clase, sino el inicio de una zona libre de distracciones digitales irrelevantes. En una decisión que toca directamente la mochila de miles de estudiantes, el Congreso del Estado aprobó reformas clave a la Ley de Educación para regular —y restringir— el uso de teléfonos celulares y dispositivos electrónicos en el nivel básico.
La medida, que unió fuerzas entre distintas bancadas incluyendo a Morena, el PT y el respaldo del PAN, no busca simplemente “decomisar” tecnología, sino rescatar el proceso de enseñanza. A partir de ahora, el uso de estos dispositivos en preescolares, primarias y secundarias queda limitado exclusivamente a fines pedagógicos.
El corazón de esta reforma responde a una queja silenciosa pero constante de los maestros: la batalla perdida contra las redes sociales en plena clase. Con estas adiciones legales, se establecen lineamientos claros donde el dispositivo deja de ser un distractor que afecta el rendimiento académico para ser supervisado bajo una estructura de responsabilidad compartida entre docentes y padres de familia.
“No se trata de prohibir por prohibir, sino de garantizar que el proceso de enseñanza-aprendizaje sea la prioridad”, se escuchó en los argumentos del Pleno. El mensaje es claro, la escuela es para aprender, no para navegar sin rumbo.

