CAMPECHE.- La diputada federal por el primer distrito, Elda Esther Castillo Quintana, aclaró recientemente la situación actual del proceso de desafuero contra Alejandro Moreno Cárdenas, dirigente nacional del PRI. Según explicó la legisladora, el avance del caso depende estrictamente de los tiempos parlamentarios dictados por la Sección Instructora. “Estamos en espera de que este órgano vote el dictamen; mientras no ocurra, el caso no puede ser turnado al pleno para nuestra votación”, señaló, subrayando que la responsabilidad de activar el mecanismo legal recae en dicha instancia legislativa.
Al ser cuestionada sobre la postura que tomará su bancada una vez que el proceso llegue al pleno, Castillo Quintana fue tajante al confirmar que votarán a favor del desafuero. La diputada enfatizó que su posición no es personal, sino una respuesta a la exigencia de justicia: “Nosotros no estamos con ‘Alito’ Moreno, estamos en contra. El que nada debe, nada teme, y él debería enfrentar a la justicia sin necesidad de que nosotros lo obliguemos a través de un proceso parlamentario”, sentenció ante los medios.
Más allá de las consecuencias penales, la legisladora destacó un sentimiento de agravio compartido por los habitantes de Campeche. De acuerdo con sus declaraciones, la demanda ciudadana trasciende el castigo jurídico y se enfoca en la reparación del daño patrimonial. Castillo Quintana afirmó que, además de cumplir con la ley, el compromiso moral del señalado debería ser devolver lo que le pertenece al estado, reflejando un descontento social acumulado por años de gestión bajo sospecha.
Respecto a los rumores sobre una posible coalición entre Eliseo Fernández y Alejandro Moreno, la diputada expresó que tales acuerdos resultan contraproducentes para cualquier figura política que busque credibilidad. Calificó estas alianzas como decisiones que “dejan mucho que desear” y sugirió que, lejos de sumar capital político, restan legitimidad ante un electorado que demanda coherencia.
Para la diputada, el hecho de que Moreno se mantenga al frente de su partido en medio de acusaciones graves es un motivo de cuestionamiento profundo.

