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10 enero, 2026

familia

Campeche

Dos ángeles en el cielo

CAMPECHE, CAMP. La tragedia que ha perseguido a la familia Cruz Vera parece haber encontrado un respiro de paz en la fe. Tras el doloroso proceso de su partida, el pequeño Federico Efraín ya no camina solo en la memoria de los suyos; hoy, sus padres y la comunidad encuentran consuelo en una imagen poderosa, el reencuentro de Federico con su hermana, Rosita Guadalupe, en un plano donde el dolor y las heridas del fuego han quedado atrás.

Federico, el niño cuya lucha unió a dos naciones en oración tras el accidente aéreo en Texas, ha dejado este mundo para convertirse en un ángel. Según las palabras de fe de sus seres queridos durante los servicios funerarios, el pequeño no llegó al cielo como un extraño, sino a los brazos de su hermanita Rosita.

A diferencia de la historia de Federico, que fue seguida minuto a minuto por la opinión pública, la partida de Rosita Guadalupe permanece envuelta en un velo de privacidad. No se han revelado los motivos de su fallecimiento ni la fecha en que partió, pero para Edward y Julia, su existencia en la eternidad representa el único puerto seguro donde su hijo menor puede descansar.

Juntos, ahora son descritos como dos guardianes que cuidan desde lo alto a una familia que ha entregado demasiado al destino. La huella que dejó Federico en sus dos años de vida es imborrable. No se fue solo; se llevó consigo las lágrimas de una ciudad entera y las oraciones de quienes, sin conocerlo, se volvieron parte de su historia desde aquel fatídico 22 de diciembre.

El velorio y la posterior despedida no fueron solo un adiós, sino un “hasta pronto” cargado de simbolismo, donde la tristeza por la pérdida se mezcló con la esperanza de un reencuentro familiar en la luz.

Desde el cielo, se dice en Escárcega, Federico y Rosita Guadalupe envían ahora ese consuelo que la medicina y la política no pudieron dar a sus padres. El amor no murió en la bahía de Galveston ni en el hospital de Texas; se transformó en una presencia silenciosa que habita cada rincón del hogar en la colonia Emiliano Zapata.

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