CAMPECHE, CAMP.- . Un olor a tierra recién removida, a mangle tronchado y a impunidad se respiraba en las costas de Campeche. Pero la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) actuó como un muro de contención, al ejecutar cuatro clausuras temporales que frenan el avance de la especulación inmobiliaria y la destrucción ecológica en la entidad.
La acción más urgente se concentró en la Laguna de Términos, un tesoro natural vital para la supervivencia de la Península. Ahí, los inspectores detuvieron a constructores que, a plena luz del día, rellenaban el corazón azul de México con escombro y cascajo, asfixiando los humedales y los manglares que actúan como la primera línea de defensa contra los huracanes.
Mariana Boy, procuradora de la Profepa, fue tajante. “La conservación ambiental no es negociable. Los ecosistemas costeros son la primera defensa frente a huracanes y el sustento de miles de familias”, señaló. Las medidas revelaron la dimensión del ecocidio que estaba ocurriendo en silencio, no solo se impuso sellos, se develó cómo se estaba desangrando el ecosistema.
CRÓNICA DE LA DEVASTACIÓN
La herida abierta en la selva (Campeche): A un costado de la carretera 261, la vista era desoladora. Ciento diecinueve hectáreas de selva baja espinosa arrasadas. La tierra, desnuda y expuesta al sol, gritaba la ausencia de miles de árboles talados sin autorización de cambio de uso de suelo.
El mangle ahogado (Laguna de Términos, Carmen): En el predio Huarixe, se descubrieron cuatro mil metros cuadrados de manglar y humedales sepultados bajo una capa de cascajo y piedras. El barro fangoso y vital, donde nacen y se refugian las crías de peces, había sido sustituido por un desierto gris.
La cimentación criminal (Laguna de Términos, Carmen): Kilómetros más adelante, dentro de la misma Área Natural Protegida, la ambición se hizo varilla y cemento. Una construcción de 150 metros cuadrados fue clausurada justo cuando comenzaba a levantar sus cimientos sobre un área crítica de manglar, robando espacio a la laguna.
El balcón ilegal sobre el mar (Malecón de Carmen): En pleno Malecón, se levantaba una plataforma de madera de dos niveles sobre terrenos ganados al mar. El proyecto, sin permiso de impacto ambiental, pretendía convertir la vista pública en propiedad privada.La clausura cayó como un golpe seco sobre la prepotencia.
EL GRITO DEL ECOSISTEMA
Por otra parte, la procuradora reiteró que los ecosistemas costeros son la armadura biológica de Campeche. El mangle, el humedal y la selva no son solo “áreas verdes”; son una póliza de seguro natural contra inundaciones y tormentas, además de ser fábricas de carbono que mantienen el equilibrio climático.