MÉXICO.- El reciente resultado de las elecciones del pasado domingo 2 de junio ha sido calificado por el presidente como una “zamarreada” para la oposición.
Este término, que resuena tanto en el habla norteña como en la tierra natal del mandatario, describe un sacudón que, según él, era necesario. En sus palabras, la oposición necesita replantear sus objetivos y tomar un tiempo para la reflexión y el análisis.
“Para los del norte, para el habla norteña: fue una zarandeada, y para el habla de mi tierra, fue una zamarreada que hacía falta. Porque, ojalá, nada más les pediría, son libres, pero por su bien, que algunos de los más enfadados guardaran silencio unos días, que se enfriaran”, sugirió el presidente, apuntando a la necesidad de una pausa para enfriar los ánimos y reconsiderar estrategias.
ENTÉRATE
Apuntando a la necesidad de una pausa para enfriar los ánimos y reconsiderar estrategias.