Estaba embarazada y fue asesinada junto a sus dos niñas

El hombre acusado de matar a su esposa embarazada y a sus dos hijitas, podría enfrentar la pena de muerte.

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(Internet) Chris Watts, el presunto asesino.

La joven embarazada de 34 años y sus dos hijas presuntamente fueron asesinadas por su esposo Chris Watts el mes pasado en Colorado. Shanann Watts será recordada como una “mujer de amor” y sus dos hijas pequeñas como llenas de vida y alegría, dijo un sacerdote el sábado durante los servicios fúnebres de la familia en la iglesia católica Sacred Heart.

La policía dijo que Watts mató a su esposa y sus hijas, Bella, de 4 años, y Celeste, de 3, dentro de la casa de la familia en Denver antes de esconder sus cuerpos en la propiedad de su antiguo empleador. El hombre acusado de matar a su esposa embarazada y a sus dos hijitas, podría enfrentar la pena de muerte si es hallado culpable.

Watts escuchó el martes, 21 de agosto, los nueve cargos en su contra, durante una audiencia en la corte del condado Weld, en Colorado, no muy lejos de Denver. Watts, el acusado de matar a su esposa y a sus dos retoños, apenas respondía con un ”si” a la mayoría de las preguntas del juez.

Shannan Watts tenía 34 años y sus hijitas Bella, cuatro, y Celeste, tres, según los documentos de la fiscalía. Entre los presentes en la audiencia, estaban familiares de la mujer asesinada, Shannan Watts, quien llevaba un embarazo de 15 semanas.

Las autoridades revelaron una declaración jurada en la que Watts describió qué pasó. Ambas niñas, Bella y Celeste, fueron reportadas desaparecidas junto a su mamá el 13 de agosto pasado, por una amistad de la mujer, que fue la última persona en verla con vida ya que la fue a buscar al aeropuerto en Denver -regresaba de un viaje de negocios de Arizona- y la dejó en la casa donde vivía la familia, en Frederick, a la 1:48 am aquel día.

Esta persona, de quien no trascendió la identidad, sintió preocupación cuando supo que Shannan no había ido a una cita médica y más tarde no le respondió varios mensajes en su teléfono. Fue en ese momento, que decidió avisar a la policía. Watts les confesó a los investigadores que aquella noche, a eso de las 4 am, le dijo a su esposa, Shannan, que quería separarse.

Watts, en su declaración jurada, agregó que poco tiempo después, vio a su esposa mientras estrangulaba a una de sus hijas, Celeste, en la habitación de las niñas, donde la otra pequeña, Bella, yacía tirada en una cama con una coloración azul en el tono de su piel.

En la declaración jurada, Watts les dijo a las autoridades que en un acto de furia, mató a Shannan y luego llevó los tres cuerpos a uno de los campos de petróleo en el condado Weld, ubicado a más de una hora de Frederick, donde vivían. La propiedad pertenece a Anadarko Petroleum Company, la empresa donde trabajaba Watts y de dónde fue echado el mismo día de su arresto.

Las autoridades explicaron que Watts, según la declaración jurada, tiró los cuerpitos de Celeste y Bella en un tanque de petróleo. Después, Christopher Watts enterró a su esposa, Shannan, en una fosa no muy profunda, cerca de los tanques de petróleo. Shannan Watts esperaba un varoncito.

Supuestamente, Watts tenía una relación extramarital con una compañera de trabajo en la empresa petrolera donde fue empleado hasta el día de su arresto, cuando fue despedido.