Infarto culmina con desfibrador

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El destino quiso que ayer, por la mañana, en forma repentina, el desfibrador de lanchas, Benjamín Sarao Morales, llamado de cariño “Mincho”, de 68 años de edad, se desplomara sin vida en un rústico muelle ribereño en la privada de la colonia Caracol, en la zona sur de la Isla Carmelita.

El hecho se registró a las 9 de la mañana en la calle Francisco I Madero por calle Caracol de la colonia del mismo nombre, frente a la Laguna de Términos.

El desfibrador, el cual rehabilitaba lanchas con fibra de vidrio, como todos los días llegó a la privada Caracol, saludó a los que se encontró en su camino, y caminaba por el muelle ribereño, cuando vieron que de pronto se desplomó. 

En forma rápida los pescadores hablaron a la Cruz Roja, cuyos paramédicos certificaron que el hombre había muerto por posible infarto fulminante. 

Al sitio llegó la Policía Ministerial Investigadora, (PMI), quien acordonó la zona y visualizaron la escena donde “Mincho” había caído sin vida.

Poco después el cuerpo de “Mincho” fue trasladado en la unidad del Servicio Médico Forense (SEMEFO), a la morgue para la autopsia de rigor. 

Los pescadores dicen que “Mincho” era trabajador, risueño, siempre contagiaba su alegría  “Aquí era como su segunda casa”. 

Vecinas de la privada Caracol dijeron que “Mincho, vivía en la Manigua, ahí decía que tenía a su familia, aquí en el muelle de pescadores ribereños llegaba solo a trabajar.