No fue un gol, no fue una expulsión. Fue una frase. Tres palabras que retumbaron más fuerte que los 80 mil del Azteca.
La Jornada 14 del Apertura 2026 ya tenía su morbo: América vs Pachuca. Pero el futbol pasó a segundo plano cuando las cámaras cazaron a Guillermo Almada desatado, manoteando, gritando, encima de la cuarta árbitra. Del otro lado, impasible, con el silbato colgando y la autoridad por delante, Katia Itzel García.
Cabe destacar que, la escena es perfecta para entender al futbol mexicano. Pausa médica. Miguel Borja tirado, esperando entrar. Y Almada aprovechando el parón para hacer lo que siempre: presionar, intimidar, gritar. Lo que no esperaba es que esta vez no había un novato. Había una mujer que ya le ha ganado al sistema entero.
El video es claro: Almada se acerca, le apunta con el dedo, le habla a centímetros. Katia lo mira, no se achica, no pide ayuda, no agacha la cabeza. Se gira y le suelta seco, sin titubear, mirándolo a los ojos:
“¡No me grite!”
Silencio. Almada se congela. El técnico que ha corrido a medio arbitraje de la Liga MX se tiene que tragar su machismo y regresar a su corral. En redes el clip explotó. No por el pleito, sino por lo que representa: una mujer diciéndole basta a un técnico varón en el templo más machista del país.
Y es que Almada no eligió bien a su rival.
¿A QUIÉN LE GRITÓ?
Le gritó a Katia Itzel García Mendoza, 33 años, chilanga, de la UNAM, licenciada en Ciencias Políticas y Administración Pública, la mujer que rompió un techo de cristal de 20 años de grosor.
NO ES LA PRIMERA VEZ QUE SE IMPONE
Katia no nació ayer. En agosto de 2025 recibió amenazas de muerte tras pitar un Rayados vs Cincinnati de Leagues Cup. Le llovió odio en redes. La respaldó la FIFA y la presidenta Sheinbaum. No se bajó.
En abril de 2026, expulsó a Sergio Bueno, DT de Mazatlán, por insultos misóginos luego de que ella pitara el final del primer tiempo. El COPRED tuvo que pedir investigación y la FMF lo sancionó con multa y servicio social en equidad de género.
Ella ya sabe lo que es el machismo del banquillo. Por eso ayer no dudó.
Lo de Almada no es un exabrupto, es el retrato de un futbol donde el técnico cree que puede gritarle a una mujer porque es cuarta árbitra, porque está sola en la banda, porque es mujer.
En el Azteca, esa lógica se rompió. Una mujer con gafete de Mundial, con dos décadas de sequía rota en la espalda, le recordó al futbol mexicano una lección básica: la autoridad no se grita, se gana. Y Katia Itzel ya la ganó hace mucho.
SUS LOGROS NO SON NARRATIVA, SON A SILBATAZOS:
* Gafete FIFA desde 2019 y árbitro internacional que participó en los Juegos Olímpicos de París 2024.
* La primera mujer en más de dos décadas en arbitrar un partido de Liga MX varonil: el 9 de marzo de 2024, Pachuca vs Querétaro.
* La primera mujer en arbitrar un partido masculino en la Copa Oro 2025 y la segunda en hacerlo en la rama varonil de la liga mexicana.
* La primera árbitra central de América Latina en un Mundial varonil. Designada por Concacaf para el Mundial 2026, debutó como cuarta en el Japón vs Países Bajos en Dallas y como central en el Túnez vs Países Bajos en Kansas City.
* Sexta Mejor Árbitra del Mundo según la IFFHS en 2024 y 2025, la única de Concacaf en el Top 10 mundial.
* Premio Nacional del Deporte 2024 en Palacio Nacional y una cancha con su nombre en la Facultad de Ciencias Políticas de la UNAM.