CAMPECHE, CAMP. Un grave impacto ambiental afecta a la selva tropical del estado de Campeche, donde casi seis hectáreas de terreno forestal han sufrido daños severos debido a actividades clandestinas de tala selectiva y a la preparación para la producción no autorizada de carbón vegetal. Las afectaciones fueron detectadas específicamente en la región de Hopelchén, dentro de los predios ubicados entre las comunidades ejidales de Crucero San Luis, Ich Ek y Xcupilcacab.
En este punto de la geografía estatal, inspectores ambientales localizaron diversas irregularidades forestales que ponían en riesgo la biodiversidad y el equilibrio ecológico de la zona. Durante las labores de vigilancia en el sitio, personal de la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) revelo que halló una infraestructura compuesta por 12 hornos diseñados para la elaboración de carbón vegetal.
Aunque al momento de las inspecciones la estructura se encontraba en desuso, su presencia confirmó la intención de transformar materias primas forestales de manera irregular y sin contar con la autorización correspondiente. Como consecuencia de este hallazgo y para frenar posibles daños mayores al ecosistema, la autoridad aseguró el área imponiendo la clausura total de cualquier actividad relacionada con la transformación de insumos forestales en la zona ejidal.
DETECTAN DAÑOS A SELVA
Por otra parte, la deforestación de la selva quedó evidenciada en dos predios adicionales donde se identificaron múltiples tocones de árboles. Dichos restos confirmaron el aprovechamiento selectivo e ilegal de maderas comunes tropicales duras, especies de lento crecimiento y alto valor ambiental para las selvas de la península.
De acuerdo con las estimaciones oficiales vertidas en las actas de inspección, la superficie desmontada abarca aproximadamente 4.5 hectáreas en un primer predio y 1.4 hectáreas en un segundo. En conjunto, la pérdida vegetal asciende a casi seis hectáreas, con volúmenes maderables extraídos de 565.488 y 175.929 metros de árbol total, respectivamente. Ante la gravedad del daño ambiental, la Profepa determinó la suspensión total de las actividades de extracción y aprovechamiento forestal en ambos terrenos. La medida preventiva busca evitar que las afectaciones a la flora continúen mientras las autoridades competentes deslindan responsabilidades y determinan la situación jurídica de los predios involucrados.