CAMPECHE, CAMP. Frente al silencio destructivo que consume la costa carmelita, las autoridades ambientales de Campeche y la Comisión Nacional Forestal (Conafor) alistan un rescate financiero y operativo por 23.25 millones de pesos para intervenir de emergencia el ecosistema marino. El proyecto, estructurado bajo un esquema de fondos concurrentes a partes iguales, inyectará de forma directa 11.6 millones de pesos de arcas estatales para restaurar 400 hectáreas gravemente siniestradas en los municipios de Atasta y San Antonio Cárdenas en enero.
Jocelyn Murrieta, titular de Semabicce, señaló que, la urgencia del plan de rescate responde a un diagnóstico científico alarmante que sitúa a la península de Atasta como el epicentro de la tragedia ambiental del estado. Un estudio especializado financiado por la autoridad local y realizado por el Instituto EPOMEX reveló que cerca de 8,600 hectáreas de mangle negro han muerto o presentan un deterioro irreversible.
“La investigación echó por tierra el mito de que una plaga de insectos era la causante principal, exponiendo en su lugar una crisis silenciosa provocada por la mano del hombre y el colapso del agua”, señaló. El informe técnico arrojó que la liberación descontrolada de fertilizantes agrícolas ha alterado los cuerpos de agua, desatando un proceso de eutrofización que privó de oxígeno a las raíces de la vegetación costera.
RECUPERARÁN PASO DEL AGUA
Esta asfixia química, sumada a la alta salinidad por el asolvamiento de canales y a sequías cada vez más severas, debilitó el sistema inmunológico del bosque de mangle. El escarabajo barrenador no fue la causa originaria, sino la consecuencia fatal, un depredador oportunista que atacó a un ecosistema debilitado, funcionando exactamente igual que un virus destructivo sobre un cuerpo sin defensas.
La pérdida masiva de este patrimonio natural no es un problema reciente, sino la factura acumulada de malas decisiones urbanas e industriales. Desde la década de los 80, la edificación de infraestructura pesada sin planificación ambiental interrumpió el flujo hídrico natural entre la laguna y el mar, cortando las arterias de agua dulce que mantenían en equilibrio la salinidad de la zona.
Ante la magnitud del desastre, reiteró que el rescate se logrará junto a la Coordinación General de Conservación de Conafor y busca atacar la raíz del problema mediante una restauración hidrológica integral.