CAMPECHE, CAMP. La Autoridad del Patrimonio Cultural dejó en claro que la responsabilidad de garantizar la seguridad física en los panteones y prevenir el vandalismo recae de manera directa en los Ayuntamientos. La vigilancia preventiva y el resguardo cotidiano de estas instalaciones son competencias del ámbito municipal, entidad que debe desplegar los elementos de seguridad necesarios para evitar la sustracción indebida de restos óseos o cualquier tipo de vulneración a los nichos donde descansan los difuntos.
Ro Olvera Salinas, Directora General del APCEC, reiteró esto frente a las inquietudes sobre robos o saqueos en los cementerios como en Pomuch, por lo que pese a que se ha puesto sobre la mesa la posibilidad de implementar medidas restrictivas, tales como sellar las tumbas, colocar cristales o fijar osamentas, descartó rotundamente estas alternativas, precisando que intervenir físicamente los osarios de esa manera resultaría invasivo y contraproducente para las prácticas culturales de la entidad.
“Esta decisión de no cerrar ni alterar los nichos responde al profundo respeto por la tradición del Chok’baak en la región del Camino Real, donde los difuntos no son vistos como objetos inanimados, sino como seres dinámicos dentro del imaginario colectivo y la cosmovisión comunitaria.