CAMPECHE, CAMP. Campechanos deberán preparar los abrigos, pero sobre todo asegurar su patrimonio, ya que el estado se encamina a encarar una de las temporadas invernales más intensas de los últimos años. La entrada de 56 frentes fríos al país —seis más que el promedio histórico—, potenciados por el fenómeno meteorológico de El Niño, pondrá a prueba la resistencia del estado con ráfagas de viento furiosas, lluvias, inundaciones y un mar embravecido que ya amenaza con devorar tramos carreteros y paralizar la actividad costera entre noviembre y febrero.
Anuar Dager Granja, titular de Protección Civil, manifestó que, aunque el mapa meteorológico marca la cifra a nivel nacional, el impacto en la geografía campechana no dará tregua. La combinación de estos sistemas frontales con el calentamiento del Océano Pacífico no solo traerá marcados descensos de temperatura en una región habituada al calor, sino que descargará tormentas capaces de saturar los suelos e inundar comunidades enteras en cuestión de horas.
El peligro más crítico, sin embargo, acecha en la franja costera. Los potentes eventos de “Norte” azotarán el Golfo de México descargando marejadas y fenómenos de pleamar que golpearán con fuerza a los municipios del litoral. El riesgo ya no es una advertencia teórica, vientos e irrupciones marinas recientes arrojaron toneladas de arena y piedras sobre la carretera Campeche-Carmen-Villahermosa, obligando a cuadrillas de emergencia a retirar escombros a marchas forzadas para evitar fatales accidentes viales.
PIDEN ASEGURAR VIVIENDAS
El impacto económico y social golpeará de lleno la rutina de miles de familias. La Capitanía de Puerto mantendrá bajo estricta vigilancia a la flota pesquera, pues el oleaje elevado representa un riesgo mortal para los trabajadores del mar, obligando a cierres de puerto recurrentes que frenarán la economía local.