CAMPECHE, CAMP. Ante el repunte de casos de influenza que marca el inicio de la temporada invernal en la región, autoridades hicieron un llamado urgente a la población para evitar la automedicación al presentar síntomas respiratorios. Recurrir a medicamentos de venta libre o remedios sin prescripción médica al inicio de una gripe lejos de curar, puede agravar la condición del paciente debido a dos riesgos clínicos fundamentales que suelen pasarse por alto en el hogar.
De acuerdo con el Dr. Máximo García, jefe del Departamento de Epidemiología del IMSS-Bienestar, el primer gran peligro de la automedicación radica en la ingesta inapropiada de fármacos que pueden resultar perjudiciales para el organismo. Advirtió que el uso común de ciertos medicamentos de venta libre, como los antigripales o el consumo prolongado de esteroides — para aliviar dolores musculares, no son convenientes para afrontar una infección.
Hasta ahora hay 10 casos de influenza y 1 defunción, mientras que de Covid-19 ya se registraron 16 casos sin decesos. Los primeros síntomas de una enfermedad respiratoria viral son muy similares a los de otros padecimientos que circulan en la región, como el dengue. Tomar un fármaco por cuenta propia enmascara la evolución real de la enfermedad y retrasa la consulta médica en la ventana idónea de las primeras 48 horas, periodo clave para evaluar alpaciente, descartar patologías más graves y evitar que el cuadro termine complicándose.
TOMAR REMEDIOS COMPLICA TODO
“Estos fármacos sin control profesional pueden desencadenar efectos secundarios adversos o descompensar gravemente a personas que padecen enfermedades de base, como la diabetes descontrolada o problemas renales”, señaló. La segunda razón crítica señalada por la jefatura de Epidemiología es que automedicarse impide realizar un diagnóstico certero en el momento oportuno.
Esta advertencia cobra mayor relevancia en la temporada actual, donde la influenza se posiciona como el virus de mayor importancia y cuidado clínico. A diferencia del Covid-19, cuya gravedad ha disminuido gracias a la vacunación y contagios previos en la población, la influenza está provocando síntomas considerablemente más molestos.
“Cuadros de fiebre, dolor de cabeza intenso y congestión nasal se acompañan de una tos constante que desgasta físicamente al paciente y que puede prolongarse de tres a cuatro semanas, incluso después de haber superado la infección”, reiteró. Por lo que es necesario acudir al médico para una prescripción médica adecuada para controlar el dolor, fiebre, tos, entre otros.