CAMPECHE, CAMP. El cruce de la avenida Gustavo Díaz Ordaz con la calle 10, en la colonia Camino Real, se ha convertido en una auténtica trampa mortal para todos los que pasan por ahí. Desde hace meses, un registro de drenaje permanece completamente destapado en plena vía pública, representando un peligro constante tanto para los automovilistas como para los peatones que a diario arriesgan el pellejo al transitar por la zona.
Los colonos del rumbo están que no los calienta ni el sol, pues aseguran que esta situación ya provocó varios percances. Señalan que ya son varios los vehículos que han caído en la enorme cavidad y que incluso al gunas personas han terminado sufriendo aparatosas caídas. Para acabarla de amolar, la falta de alumbrado por las noches vuelve al boquete prácticamente invisible para quien no conoce el rumbo.
Ante el desinterés total y la falta de respuesta por parte del Ayuntamiento de Campeche, a los propios vecinos no les quedó de otra que ponerse las pilas e improvisar sus propios señalamientos. Con lo que tuvieron a la mano, colocaron varias ramas gruesas dentro del hoyo para avisarle al pasaje sobre el peligro y así evitar que sigan ocurriendo accidentes que lamentar.
La gente no dudó en alzar la voz para reprochar que las autoridades lleven meses haciéndose de la vista gorda con un problema tan evidente. Con notable molestia, comentan que a los funcionarios solo se les ve la cara por el barrio cuando andan en busca de votos para sus campañas, pero a la hora de resolver las broncas reales de la comunidad, nomás no aparecen por ningún lado.