CDMX. –La presidenta Claudia Sheinbaum planteó que el Banco de México debería revisar las pensiones vitalicias que reciben exgobernadores y altos funcionarios de la institución, al señalar que quedaron fuera de la reforma contra las “pensiones doradas”.
“En el caso del Banco de México no es parte de esta reforma, quedó fuera porque quedan perfectamente establecidas qué instituciones. Eso no quiere decir que sea inmoral lo que están haciendo”, afirmó la mandataria durante su conferencia matutina.
Sheinbaum destacó especialmente el caso de Ernesto Zedillo, quien trabajó solo nueve años en el Banco de México y, sin embargo, goza de una pensión vitalicia.
Señaló que sería pertinente que la institución revisara este tipo de beneficios, particularmente en situaciones como la del expresidente.
La mandataria explicó que se han impulsado reformas para limitar las pensiones doradas en diversas instituciones del Estado, pero el Banco de México quedó expresamente fuera de ese alcance. Aun así, consideró que la autonomía del banco central no debería ser obstáculo para una revisión interna de estos privilegios.
Con estas declaraciones, Sheinbaum puso sobre la mesa un tema sensible: el contraste entre los altos beneficios vitalicios de antiguos funcionarios y los límites salariales que hoy rigen para el servicio público, en el marco de la austeridad republicana impulsada por su gobierno.
PENSIONES MILLONARIAS
– Ernesto Zedillo recibe 150 mil pesos mensuales.
– Guillermo Ortiz cobra 330 mil pesos al mes.
– Francisco Gil Díaz percibe 350 mil pesos mensuales.
– Agustín Carstens (referido como Karsten) obtiene 157 mil pesos.
– Miguel Mancera recibe 412 mil pesos mensuales.
– Francisco Rueda Rábago cobra 349 mil pesos al mes.
La presidenta subrayó que estas cantidades superan el sueldo del presidente de la República, lo cual contraviene la Constitución, que establece un límite salarial para el servicio público.