CAMPECHE, CAMP. Un conflicto laboral sacude al Ayuntamiento de Palizada tras el despido masivo e injustificado de 300 empleados municipales por órdenes del alcalde Pedro Javier Ayala Cámara. Lejos de solicitar una reinstalación en sus puestos de trabajo, los afectados advirtieron que la relación con el gobierno local está rota de manera irreversible. Ante un historial acumulado de adeudos salariales y abusos de autoridad, la exigencia central es el pago inmediato de sus sueldos vencidos, prestaciones atrasadas y la liquidación total que marca la Ley Federal del Trabajo.
La postura de los excolaboradores quedó asentada firmemente durante la protesta y toma de las dependencias municipales. La manifestante e inconforme Estela Ortiz, quien tomó la voz como vocera durante la movilización en la Tesorería, sentenció abiertamente el sentir del gremio afectado: “Queremos lo que por derecho nos corresponde. No queremos ya reinstalación, ¿por qué?, ¿para qué? Para que nos reinstalen y al rato nos vuelvan a correr y nos traten mal. Ya no podemos confiar”.
AÑOS DE ADEUDOS Y NI UNA RESPUESTA
La vocera enfatizó que al tratarse de ceses unilaterales y no de renuncias voluntarias, la administración tiene la obligación legal de indemnizarlos. El desglose de los adeudos financieros expone un esquema sistemático de falta de pagos que se arrastra desde el ejercicio fiscal anterior. De acuerdo con el pliego de reclamos presentado por los propios manifestantes, la Tesorería Municipal les debe dos quincenas completas del año 2025 y el aguinaldo de ese mismo periodo.
A esta cifra se suman las dos quincenas correspondientes a septiembre de 2026, así como el pago proporcional del aguinaldo de este año —que abarca de enero a septiembre e implica el 75% de dicha prestación— más la liquidación formal conforme a la ley.