CAMPECHE, CAMP. Habitantes del poblado de Samulá andan con la molestia a flor de piel por el pésimo estado de las calles 10 y 12. Comentan que los huecos ya parecen auténticas lagunas cargadas de agua de lluvia y restos de jabón, una combinación que tiene la vialidad destrozada y hace que transitar por ahí sea una verdadera pesadilla.
Exponen que llevan más de 13 meses viviendo entre el agua estancada y los baches, sin que las autoridades municipales se hayan tomado la molestia de aparecerse por el lugar. Dicen sentir una profunda frustración al ver cómo pasa el tiempo y, a pesar de los constantes reportes, nadie les da una respuesta ni una solución de verdad.
Aseguran que manejar por la zona se ha vuelto un peligro constante, pues no queda de otra más que ir zigzagueando para evitar un golpe fuerte en los vehículos. Advierten con gran preocupación que quien no conozca el camino o pase un poco rápido corre el riesgo de caer de lleno en los hoyos tapados por el agua, lo que en cualquier momento puede terminar en un accidente feo.
Por si fuera poco, expresan su coraje ante los supuestos arreglos que han hecho, los cuales califican como una burla. Platican que el personal solo llega a echar piedras con polvo y pasar la aplanadora, pretendiendo que con ese medio trabajo el problema ya quedó resuelto, cuando todos saben que no dura nada.
Exigen a las autoridades que ya se pongan las pilas y hagan un trabajo de repavimentación bien hecho. Señalan que con la primera lluvia todo ese relleno improvisado se lava y el camino queda peor, por lo que piden que les devuelvan la tranquilidad de poder andar por sus calles sin miedo a un percance.