CDMX.- Donald Trump utilizó su intervención en la Asamblea General de la ONU para destacar la expansión económica y energética de Estados Unidos, enfocándose en un acuerdo petrolero histórico y la evolución tecnológica hacia la llamada «Superinteligencia».
ACUERDO PETROLERO HISTÓRICO CON VENEZUELA Y SU IMPACTO
En la ONU, Trump se refirió a la intervención militar en Venezuela, destacando la detención de Nicolás Maduro y la liberación de cientos de presos políticos. Anunció la firma del «mayor acuerdo petrolero de la historia», por un volumen de 65,000 millones de barriles.
Este convenio, dijo, beneficiará a Venezuela y Estados Unidos, y tendrá repercusiones en el mercado internacional al aumentar la oferta y contribuir a la reducción de los precios energéticos. Afirmó que «Las mayores compañías petroleras ya están entrando» y que la combinación entre ambos países representa más del 60% del petróleo mundial.
Además, vinculó la intervención en Venezuela con la intención de desplazar organizaciones criminales y actores extranjeros considerados hostiles en el hemisferio occidental.
LA ENERGÍA COMO EJE ESTRATÉGICO
La energía ocupa un lugar central en la estrategia económica y geopolítica de la Casa Blanca. Trump afirmó que «Nuestra energía alimenta el planeta» y vinculó los conflictos en Irán y Venezuela con la disponibilidad de petróleo y los precios internacionales.
En particular, dedicó un segmento extenso al estrecho de Ormuz, por donde circulan más de mil millones de barriles de petróleo escoltados por la Marina estadounidense. Aseguró que el volumen actual supera al registrado al inicio del conflicto en la región.
Condicionó la evolución del mercado petrolero al desenlace del conflicto con Irán, señalando que «Si estamos unidos, veremos a un mundo libre de esta amenaza de 51 años de terrorismo iraní y los precios del petróleo serán más bajos que antes del principio del conflicto». Reafirmó que Estados Unidos no permitirá que Irán acceda a un arma nuclear.
DE LA INTELIGENCIA ARTIFICIAL A LA SUPERINTELIGENCIA
En la parte final del discurso, Trump abordó la inteligencia artificial (IA), anunciando que Estados Unidos dejará de usar este término para referirse a ella como «Superinteligencia» (SI). Destacó que quien gane esta carrera tecnológica «va a ganar el futuro» y aseguró que su país supera ampliamente a China en este campo.