CDMX.- El expresidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO) rompió su retiro político con un largo videomensaje grabado desde la Quinta La Chingada, en Palenque, Chiapas. No solo presentó su más reciente libro —titulado “Pueblo”—, sino que lo dedicó de manera explícita a la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, a quien calificó sin ambages como “la mejor presidenta del mundo, incluyendo hombres y mujeres”.
“Es excepcional… ejemplo de trabajo, honestidad, rectitud y lealtad al pueblo”, afirmó López Obrador, subrayando que quien recibió el bastón de mando “ha resultado extraordinaria”. El tono fue de satisfacción personal y de defensa férrea del proyecto que ambos encabezan.
Asimismo, dedicó un espacio a criticar a los conservadores, de quienes afirmó que no quieren que se mantenga la transformación porque pretenden seguir gozando de sus privilegios. En contraste, destacó la grandeza del pueblo mexicano y resaltó el papel fundamental de la presidenta Claudia Sheinbaum en la lucha por abatir la pobreza.
En el mensaje, el tabasqueño repitió que se siente “contento y feliz” tras casi 50 años de lucha política.
Aseguró que, junto con el pueblo, lograron la Cuarta Transformación, la cuarta gran mutación de la vida pública de México después de la Independencia, la Reforma juarista y la Revolución Mexicana.
Hizo un detallado recuento histórico: de Hidalgo y Morelos a Juárez, Madero, Carranza y Cárdenas, pasando por lo que denomina “neoporfirismo prianista” (los seis gobiernos de De la Madrid a Peña Nieto).
No escatimó críticas. Señaló que los conservadores “no quieren quese mantenga la transformación” porque buscan preservar privilegios. Recordó el Fobaproa, las privatizaciones y las condonaciones fiscales a grandes corporaciones.
Sobre la relación con Estados Unidos, reiteró que la mayoría de los embajadores han sido “metiches”, con la excepción de dos presidentes que —según él— sí respetaron a México: Abraham Lincoln y Franklin Delano Roosevelt.
El humanismo mexicano, explicó, se sostiene en dos columnas: la grandeza cultural (México como potencia cultural con raíces olmecas, mayas y la fuerza de la familia) y la historia política fértil de luchas populares. “Somos una potencia cultural”, insistió, contrastándola con la potencia económica y militar estadounidense.