CDMX. – La presidenta Claudia Sheinbaum salió al quite con contundencia. Ante las críticas de la oposición que acusan un supuesto ataque a los derechos de los mexicanos en el extranjero, la mandataria fue clara y directa: la reforma constitucional que prohíbe la doble nacionalidad a aspirantes a la Presidencia, gubernaturas y la Jefatura de Gobierno de la Ciudad de México no afecta en absoluto a la ciudadanía en general ni a los paisanos.
“No le quitamos el derecho a los paisanos”, aseveró Sheinbaum, al subrayar que cualquier mexicano puede mantener, adquirir o conservar más de una nacionalidad sin problema alguno. La restricción, insistió, aplica únicamente a quienes pretendan ocupar los cargos de mayor responsabilidad del Poder Ejecutivo. “Las y los presidentes de México solo pueden tener una bandera, una patria y un pueblo”, sentenció.
La postura de la presidenta se dio en el contexto de la aprobación definitiva de la reforma en el Senado de la República el martes 29 de septiembre de 2026. Con 86 votos a favor de Morena, Partido Verde y PT, y 42 en contra de la oposición, la Cámara Alta avaló las modificaciones a los artículos 82, 116 y 122 de la Constitución Política.