CAMPECHE, CAMP. Mientras en redes sociales circulan rumores sobre posibles ciclones y sus efectos en territorio nacional, en Campeche el problema que sí está golpeando a la población llega cada tarde, tormentas repentinas que convierten avenidas en zonas de riesgo y complican la circulación esto por efectos de la Onda Tropical 41.
Pero pronósticos de Protección Civil, señalaron que la actividad en el Océano Atlántico mantiene bajo vigilancia una zona de baja presión cercana a las Islas Cabo Verde, con 70 % de probabilidad de desarrollo ciclónico en los próximos días, así como a la Tormenta Tropical FAY, ubicada en el Atlántico central, a más de 1,500 kilómetros de las Azores, con vientos sostenidos de 85 km/h y rachas de 105 km/h.
Pese a la atención que generan estos sistemas, ninguno representa riesgo para la República Mexicana. De igual forma, el huracán Polo tampoco tiene efectos sobre Campeche, ya que su actividad se concentra exclusivamente en las costas del Océano Pacífico.
EFECTOS SEGUIRÁN TODA LA SEMANA
El verdadero dolor de cabeza para los campechanos está en el comportamiento diario del clima. En la capital, las mañanas comienzan con calor sofocante, pero el panorama cambia drásticamente alrededor de las cuatro de la tarde, cuando los cielos se oscurecen y las tormentas aparecen de manera repentina.
Así ocurrió este jueves, cuando después de las 16:30 horas la lluvia provocó caos vial en distintos puntos de San Francisco de Campeche, con inundaciones y acumulación de agua en avenidas principales justo durante el horario de mayor movimiento de conductores y peatones.
El fenómeno estuvo relacionado con el paso de la Onda Tropical número 41, en interacción con canales de baja presión e inestabilidad atmosférica, condiciones que favorecieron lluvias muy fuertes en la entidad.
Ante estas condiciones, la recomendación es reducir la velocidad, evitar vialidades cuyo nivel de agua se desconozca y no confiarse de las mañanas soleadas, pues el cambio de tiempo puede presentarse en cuestión de horas. Mientras los sistemas del Atlántico permanecen lejos y sin riesgo para México, las lluvias de cada tarde son las que mantienen en jaque a la movilidad de la capital campechana.