CAMPECHE, CAMP. Caminar por la calle 105-E, en su cruce con la avenida Aviación, requiere destreza, paciencia y, sobre todo, resignación. Lo que debería ser una vía urbana transitable se ha transformado en un auténtico pantano de agua estancada, baches, piedras sueltas y una densa capa de verdín que convierte cada paso o maniobra al volante en una ruleta rusa. Mientras la ciudadanía paga puntualmente sus contribuciones, el deterioro de la vía se acumula día a día sin que al Ayuntamiento le importe.
La crisis que hoy azota a las familias de la zona no es reciente; acumula meses de abandono ininterrumpido que afectan su calidad de vida. Los vecinos señalan estar profundamente disgustados porque el origen técnico del colapso es evidente a simple vista, la arteria carece por completo de alcantarillas o sistemas de drenaje pluvial.
Sin un canal de desahogo, cada precipitación o acumulación de agua queda atrapada sobre el pavimento desgastado, pudriéndose al sol y generando focos de infección que ponen en riesgo la salud pública y destrozan los vehículos de quienes no tienen otra opción más que transitar por ahí.
Otros manifiestan una gran molestia ante lo que consideran una parálisis insostenible por parte del Ayuntamiento. Según denuncian, se han ingresado incontables reportes a la administración municipal sin obtener respuesta alguna, acusando a la alcaldesa Biby Rabelo de estar más preocupada en otros asuntos que en atender las emergencias urbanas cotidianas.
La indignación comunitaria ha escalado hasta el punto en que las familias exigen saber con urgencia dónde se están reflejando sus impuestos. Mencionan con frustración que para las autoridades municipales su calle parece simplemente no existir, pues diariamente deben lidiar con una infraestructura viejísima, llena de piedras y completamente desprovista de pavimentación.