CAMPECHE, CAMP. Entre corrales infectados y la alerta en los hogares, el gusano barrenador deja un saldo con reportes oficiales del SENASICA y del sector salud, en lo que va del año hay un acumulado de 1,135 casos de miasis en el estado, de los cuales 1,122 afectan a animales —principalmente ganado, mascotas y perros callejeros— y 6 corresponden a contagios en seres humanos, afectando a adultos mayores y personas vulnerables, siendo la capital con mayores casos.
Ante este panorama, la titular de la Secretaría de Desarrollo Agropecuario (SDA), Roxana Rivera Peña, señaló que pese a las cifras no ha habido un aumento drástico. El impacto más severo se concentra en el sector pecuario.
En los potreros, una cortada menor, el descorne o la marca de hierro se convierten en la puerta de entrada para que la mosca deposite sus huevos, dando paso a larvas que devoran el tejido vivo de las reses en pocos días y amenazan con colapsar el patrimonio de los pequeños y medianos productores campechanos.
El municipio de Campeche encabeza la incidencia, con 262 registros, seguido de Candelaria, con 246, y Calakmul, con 194. Estas tres demarcaciones concentran 702 casos, equivalentes a cerca del 62 por ciento del total estatal. Después aparecen Escárcega, con 110; Carmen, con 94, y Champotón, con 82.
¡YA DEVORA HUMANOS!
El gusano barrenador ya no se limita al ganado. En México se ha convertido en una amenaza real para la salud humana. Hasta mediados de septiembre de 2026, las autoridades sanitarias confirman 681 casos de miasis en personas desde que reapareció la plaga en 2025: 117 el año pasado y 564 en lo que va de 2026.
Oaxaca es uno de los estados más golpeados. Los Servicios de Salud de la entidad han confirmado decenas de casos —más de 60 solo este año— distribuidos principalmente en las regiones de Valles Centrales, Mixteca, Sierra y Tuxtepec. Al menos una persona falleció en el estado por complicaciones relacionadas con la infección.
MAPA DEL HORROR
Veracruz encabeza la lista de 2026 con 113 casos, seguido de Chiapas (alrededor de 75), Oaxaca (62), Puebla (61), Yucatán, Guerrero y San Luis Potosí. La enfermedad ya se extendió a más de 25 entidades.
Incluso estados del norte, como Durango, reportaron su primer caso humano en septiembre. Las larvas de esta mosca se alimentan de tejido vivo. Buscan heridas abiertas, úlceras, lesiones en ojos, nariz, oídos o extremidades.
Afectan especialmente a adultos mayores, personas con diabetes, heridas crónicas o que viven en condiciones de aislamiento y pobreza rural.