CAMPECHE.- México, por su ubicación geográfica y su cercanía con Estados Unidos al norte, está expuesto a diversos fenómenos meteorológicos, entre ellos los frentes fríos, sistemas que pueden ingresar al territorio nacional desde septiembre y hasta mayo, aunque su mayor frecuencia se registra entre noviembre y marzo.
Estos fenómenos provocan principalmente descensos de temperatura y lluvias en diferentes regiones del país. Además, están asociados con sistemas de alta presión que pueden intensificar los vientos y el oleaje en zonas costeras, particularmente en Baja California, el Golfo de California, el Golfo de Tehuantepec, el Golfo de México y el Mar Caribe.
A corto y mediano plazo, el comportamiento de los frentes fríos puede estar influenciado por diferentes patrones climáticos de gran escala, entre ellos la Oscilación del Atlántico Norte, la Oscilación del Ártico y el fenómeno conocido como El Niño-Oscilación del Sur, o ENOS.
EL NIÑO FAVORECE MAYOR ACTIVIDAD DE FRENTES FRÍOS
La Secretaría de Marina explicó que, durante condiciones de El Niño, los frentes fríos tienden a presentarse con mayor frecuencia en el norte del país y algunos pueden desplazarse hacia latitudes más bajas como eventos de norte, afectando regiones del Golfo de México, la Península de Yucatán, Centroamérica y el Caribe.
Para elaborar el pronóstico de la temporada 2026-2027 se utilizó el método de años análogos, que consiste en tomar como referencia periodos anteriores en los que las condiciones atmosféricas y oceánicas fueron similares a las que se presentan actualmente.
El ENOS es un fenómeno de interacción entre el océano y la atmósfera que presenta tres fases: El Niño, La Niña y una condición neutral. Durante El Niño aumenta la frecuencia de frentes fríos, situación que puede favorecer lluvias invernales en el norte y centro del país, así como en la Península de Yucatán, además de temperaturas inferiores al promedio y nevadas en zonas serranas y regiones del centro de México.
En la fase de El Niño se registra un calentamiento de las aguas superficiales del océano Pacífico tropical, principalmente en sus sectores central y oriental. Por el contrario, La Niña se caracteriza por un enfriamiento de esas mismas aguas, mientras que durante la fase neutral las temperaturas de la superficie del mar permanecen cercanas a sus valores promedio, alrededor de los 27 grados Celsius.