El América ya no intimida en los Clásicos. El equipo de Guillermo Almada pasó de ser el todopoderoso frente a Chivas, Cruz Azul y Pumas, a sumar ocho partidos consecutivos sin poder ganarle a ninguno de esos rivales.
En el 2026, las Águilas arrastran un balance de cuatro derrotas y cuatro empates en los llamados “Clásicos”, una racha que tiene su punto más bajo en la goleada 4-1 sufrida ante Chivas el 13 de mayo y la caída 4-3 contra Cruz Azul el pasado 12 de septiembre.
La afición azulcrema, acostumbrada a dominar estas rivalidades, ve con preocupación cómo su equipo ha perdido esa mística que lo caracterizaba en los partidos de máxima exigencia.
REBAÑO EN ALTO
Si se enfoca únicamente el Clásico Nacional, la crisis es aún más evidente: América suma dos años sin vencer a Chivas en liga, y el técnico rojiblanco Gabriel Milito busca su tercera victoria consecutiva contra las Águilas.
El trabajo de Guillermo Almada es frenar esa inercia, pues en caso de no ganarle al Rebaño, el equipo podría cumplir un año completo sin sumar victoria ante ninguno de sus rivales acérrimos.
El último triunfo del América contra un equipo de ese tipo fue en el Apertura 2025, cuando goleó a Pumas el 27 de septiembre.
Los números favorecen a Chivas, pero el América apela a su historia y a la urgencia de revertir una racha que ya se ha convertido en una losa psicológica.
PIEZAS NUEVAS
Para este Clásico Nacional, correspondiente a la jornada 9 del Apertura 2026, el América podría dar
minutos a tres refuerzos que apenas se están integrando.
El equipo de Coapa contrató a Carlos Álvarez, Óscar Perea, Miguel Borja, Santiago Bueno, Santiago Ramos Mingo y Edwin Cerrillo para reforzar la zona defensiva, que se vio expuesta tras la salida de Sebastián Cáceres.
La doble sesión de entrenamiento refleja la importancia que el cuerpo técnico da a este partido, donde el América busca recuperar su dominio en los Clásicos y darle una alegría a su afición.