SAN FRANCISCO DE CAMP., CAMP. A unas horas de que campechanos den el grito este 15 de septiembre, una intensa pugna mediática se apoderó de redes tras la propagación de una consigna promovida por sectores opositores bajo el lema “No acudas al último Grito de Layda”. La campaña, que utiliza como argumento el 24.6% obtenido por Movimiento Ciudadano en comicios anteriores para intentar proyectar un descontento social generalizado, busca incentivar que nadie acuda al tradicional acto patrio que será liderado por la gobernadora en la Plaza de la República.
Sin embargo, en las calles de la capital, campechanos han reaccionado manifestando su respaldo a la administración estatal, al tiempo que lamentan que se pretenda manchar una festividad familiar con esta convocatoria de boicot. Diversos habitantes del municipio señalaron que esta ofensiva mediática representa una estrategia desesperada y coordinada entre el Partido Revolucionario Institucional (PRI) y Movimiento Ciudadano (MC) para generar un clima de inestabilidad social.
Para la ciudadanía que defiende la gestión actual, la postura de ambos partidos no es más que una “patada de ahogado” que busca deslucir la ceremonia festiva ante la cercanía del cierre del periodo gubernamental de Layda Sansores, asegurando que la población ya no se deja engañar por este tipo de artimañas.
Entre la población se comenta con indignación que ambos partidos terminaron siendo “el mismo caldo servido en el mismo plato”, criticando que, en lugar de rendir cuentas sobre el manejo de los recursos públicos en los tribunales, prefieran victimizarse y acusar una supuesta persecución política. Y eso sí, también defenderse entre ellos, como lo hizo Alito con Eliseo y Biby, defiéndelos a capa y espada diciendo que es persecución política como le hicieron a él.
Frente al llamado de ausentismo en la plaza pública, campechanos destacan que la gobernadora ha tenido el valor de enfrentar la corrupción y las viejas mafias del estado, por lo que consideran necesario salir a las calles para mostrarle su apoyo. Por lo que acudir al evento patrio representa un acto de dignidad frente a las maniobras de desestabilización.