CAMPECHE, CAMP. Frente a la pérdida acelerada de cobertura vegetal que sufre el sureste mexicano y la vulnerabilidad del país ante el cambio climático, Campeche puso en marcha la Jornada Nacional de Reforestación 2026 en San Nicolás, Calkiní. La meta en la entidad es ambiciosa, recuperar 952 hectáreas degradadas mediante la siembra masiva de 411 mil 800 árboles nativos así lo señaló la gobernadora Layda Sansores, lo cual será una inyección verde destinada a frenar la erosión del ecosistema y oxigenar la reserva natural del estado.
«Hoy, desde, nos sumamos a la Jornada Nacional de Reforestación 2026, impulsada por nuestra querida Presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, para proteger y restaurar la riqueza natural de México», sostuvo la mandataria tras el arranque de los trabajos de siembra en la Reserva de la Biosfera Los Petenes.
El inicio de esta megacampaña tuvo lugar en el ejido San Nicolás, municipio de Calkiní, a hora y media de la capital del estado. Ahí, entre la vegetación de la Reserva de la Biosfera Los Petenes, sembradores locales del programa Sembrando Vida, elementos del Ejército, la Marina y la Guardia Nacional, junto a funcionarios de los tres órdenes de gobierno, tomaron las palas para iniciar la siembra de 1,800 ejemplares de especies locales como caoba, ciricote, ramón y maculís.
ACCIÓN ANTE CRISIS CLIMÁTICA
El evento estuvo marcado por la urgencia del clima. Tras haber sido pospuesto en dos ocasiones en las semanas previas, la jornada arrancó aceleradamente por las altas temperaturas. Entre indicaciones operativas para evitar golpes de calor y llamadas de atención para resguardar la basura plástica, los asistentes rindieron la toma de protesta ambiental “Defensores de la Naturaleza” antes de dividirse por bloques de trabajo.
Representantes del sector territorial como la Sedatu remarcaron que este tipo de intervenciones en la selva no son opcionales, con el 80% de la población nacional concentrada en áreas urbanas y con una pérdida constante de masa forestal por tala y avance urbano, el equilibrio ecológico de las ciudades depende de preservar los pulmones naturales que capturan agua y regulan el clima.