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6 agosto, 2026

FE

Campeche

DESMANTELAN LA FE DE CAMPECHE

Cada semana, los feligreses del municipio de Tenabo se encomiendan al Gran Poder, una figura que durante siglos acompañó la historia y los rezos del pueblo. Sin embargo, pocos recuerdan o quieren admitir una amarga realidad, la imagen que hoy preside el altar es solo una copia de yeso. La escultura colonial original, tallada por manos novohispanas, duerme en el anonimato de un mercado negro o en la sala de algún coleccionista privado.

José Alcocer Bernés, director del Archivo General del estado señaló que hasta ahora son 3 robos los que más han marcado en la entidad. Comenzando con el tríptico colonial jesuita (Madonna con el Niño Jesús y santos) en el Ex Templo de San José (capital). Seguido de la figura tallada de San Roque en el templo de San Francisquito (capital), el único recuperado y la imagen colonial del Gran Poder en el municipio de Tenabo (reemplazada por una réplica).

Sin embargo, el caso de Tenabo no es único. Refleja un fenómeno silencioso que destruye el patrimonio de México, el robo de arte sacro que obliga a las comunidades a conformarse con imitaciones para no perder del todo su fe ni su memoria histórica. El saqueo de bienes religiosos no se mide únicamente en el valor monetario de un lienzo o una escultura; su daño más profundo es cultural e intangible.

DELINCUENCIA NO PERDONA LOS TEMPLOS

Otros robos que han afectado a la entidad ocurrieron en 2025, en un acto de profanación y robo en la capilla de la Ermita de la Virgen de Guadalupe, dependiente de la Parroquia de San Francisco de Asís, Hecelchakán. Desconocidos ingresaron por una ventana y sustrajeron el copón con hostias consagradas, el cáliz y la patena, dejando intactos otros objetos de valor material.

En 2024, se registró el robo de objetos sagrados como copones, ostensorios y hostias consagradas en la comunidad de San Isidro Labrador, bajo la advocación de la Virgen de la Candelaria. En 2017, ocurrió la desaparición del Santísimo y vasos sagrados esto en la capilla de la comunidad de El Aguacatal, Parroquia Conquista Campesina, Carmen.

De acuerdo con la Diócesis de Campeche, los atracos a recintos en el estado responden a dos modalidades claras, por un lado, el robo por encargo de arte sacro, centrado en valiosas pinturas y esculturas coloniales orientadas al mercado negro de colecciones privadas nacionales e internacionales; y por el otro, la sustracción de utilería y metalistería sagrada —como cálices, copones, relicarios y milagritos—, piezas que suelen ser destruidas de forma irreparable al fundirse para comercializar su oro o plata.

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MERCADO NEGRO QUE SE NUTRE DE LA FE

Cuando una red de tráfico de arte sustrae una pieza histórica de un templo parroquial, no solo roba un objeto antiguo, arranca un símbolo de identidad colectiva. “Esta sustitución forzada es la huella digital que deja la impunidad en los pueblos del país”, señaló.

Además, reiteró que, el robo de piezas afecta profundamente la fe. Primero por la pérdida de autenticidad, ya que las obras coloniales, cargadas de técnica, simbolismo e historia local— son reemplazadas por réplicas sintéticas o modernas que carecen de valor patrimonial. Las piezas extraídas tristemente terminan subastadas por miles de dólares en el extranjero.

Mientras que esto afecta también a la identidad, ya que las tradiciones y festividades de la comunidad continúan, pero articuladas alrededor de una imitación que borra el vínculo real con sus antepasados. Y con el paso de generaciones, la réplica termina por asimilarse como el objeto “original”, consumando el borrado del crimen en la memoria pública.

“La que tienen ahorita es una réplica; la original, que era prácticamente de la época colonial, igual se la llevaron”, advierte Alcocer Bernés sobre el caso de Tenabo, evidenciando la resignación con la que los pueblos enfrentan la pérdida.

CAJA DE DATOS:

MUNICIPIO DE CAMPECHE: Ex Templo de San José 1980- Tríptico colonial jesuita de la Madonna con el Niño Jesús y santos – Época Colonial – Sustraído durante obras de remodelación y sigue desaparecido.

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MUNICIPIO DE CAMPECHE: Templo de San Francisquito 1970- Escultura tallada de San Roque con su perro – Época Colonial – Arrancada de la fachada y recuperada posteriormente por las autoridades.

MUNICIPIO DE TENABO: Parroquia del Gran Poder 1970- Escultura virreinal del Gran Poder – Época Colonial – Robada de su altar y reemplazada por la comunidad con una réplica de yeso.

MUNICIPIO DE HECELCHAKÁN: Capilla de la Ermita de la Virgen de Guadalupe – Copón con hostias consagradas, cáliz y patena – Diciembre de 2025 – Objetos sustraídos tras forzar una ventana en acto de profanación.

MUNICIPIO DE CANDELARIA: Comunidad de San Isidro Labrador – Copones, ostensorios y hostias consagradas – Año 2024 – Objetos de culto sustraídos directamente del recinto.

MUNICIPIO DE CARMEN: Capilla de El Aguacatal – Santísimo Sacramento y vasos sagrados – Año 2017 – Desaparición de utilería litúrgica e imágenes de valor sagrado.

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