CAMPECHE, CAMP. Tener que elegir entre internarse en una selva urbana infestada de mosquitos o tirarse a la cinta asfáltica a merced de los vehículos que transitan a toda velocidad sobre la calle Manuel Álvarez. Esa es la ruleta rusa diaria que enfrentan cientos de trabajadores y transeúntes a la altura del edificio Torres de Cristal, donde los ciudadanos denuncian que un predio abandonado por la autoridad —y convertido en un deshuesadero a cielo abierto— devoró por completo las banquetas.
La problemática impacta directamente en la seguridad y la salud de la zona. Quienes transitan a diario por el lugar comentan que la maleza ha alcanzado tal altura que ya oculta los vehículos descompuestos y ahoga el paso peatonal, lo que los obliga a invadir el arroyo vehicular y exponerse a ser arrollados en su trayecto hacia el trabajo.
El riesgo, advierten los peatones, se ha disparado con el clima actual. Los vecinos e itinerantes señalan que con la combinación de lluvias y calor han brotado plagas de mosquitos entre la chatarra acumulada, por lo que temen que el sitio se convierta en un foco de infección y dengue en pleno corredor urbano.
A pesar de la gravedad del problema, los afectados afirman que han pedido en reiteradas ocasiones la intervención de las autoridades para limpiar el predio o sancionar a los dueños, pero la única respuesta ha sido el abandono. Señalan que la Comuna no ha hecho el exhorto correspondiente ni ha enviado cuadrillas para chapear el terreno, dejando a los ciudadanos a su suerte.